

Jose Maria Casas "two-" `s Blogspot. Abstract Art, Philosophy, and Psychology.
El “rigor psicótico” que Lacan leyó en Wittgenstein, el que, en una provocación digna de Dadá, se adjudicó a sí mismo en cierta ocasión, es el que volverá a encontrar en la lectura de James Joyce. Lo prueba el hecho de que Lacan practicara en ciertos momentos los procedimientos de la escritura de Joyce, cuyo método (camino, rigor) culmina en Finnegans Wake.
Un libro titulado 789 neologismes de Jacques Lacan, realizado por Jean Pélissier y más de treinta colaboradores, contabiliza frecuencias entre 1969 y 1980, refutando de paso la idea de la progresión lineal en el uso de este procedimiento: en efecto, los neologismos se acentúan entre 1971 y 1975 (Lituraterre; L’étourdit; Joyce, le sinthome). Los autores se inspiran, según dicen, en un trabajo de Leo Spitzer sobre los neologismos de Rabelais (en quien Lacan encontró la palabra sinthome). Lacan, en fin, es comparado con Michaux y Queneau, por el aspecto lúdico de sus juegos verbales.
Los neologismos significan innovación en el lenguaje y suelen agruparse en tres clases: a) palabras inventadas; b) palabras formadas a partir de una raíz o prefijo; c) palabras patrimoniales, por ejemplo beat para designar a una generación. Otros son faux amis, entre lenguas, tanto escritos como hablados (“falsos amigos”: palabras de idiomas diferentes que son muy parecidas pero tienen distinto significado; así por ejemplo, “década”, en español, se refiere a un período de diez años; décade, en francés, se refiere a un período de diez días).
Francisco García Tortosa, en el excelente estudio que acompaña a la edición bilingüe de Anna Livia Plurabelle (Finnegans Wake, I, VIII), escribe: “El vocabulario de Finnegans Wake aparece registrado en los diccionarios en un porcentaje que se acerca al 90 por ciento. (...) Para que una lengua pueda sugerir en el lector vocablos de otra lengua, es necesario un mínimo de distorsión, de manera que aun las palabras conservadas en sus formas estándar resulten extrañas o induzcan relaciones lingüísticas inusitadas (...) no hay que dominar cuarenta lenguas, como tampoco las dominaba Joyce, para que, aplicando este proceso de distorsión, cualquier lengua entre en conexión con otras”.
Joyce creyó que otra persona podía terminar el Finnegans porque su base era simple, susceptible de ser enseñada, “... y por consiguiente automática” (ibídem).
Las homofonías que Freud llamaba asociaciones externas, las homonimias, las sonoridades, aliteraciones, ritmos y combinaciones de vocales van configurando un método que, como la pintura de vanguardia, se propone atravesar la mímesis narrativa de la preceptiva de Aristóteles.
En Le Sinthome, Lacan dice: “¿Qué es el saber? Es el arte, el artificio lo que da al arte del que se es capaz un valor notable, porque no hay Otro del Otro que lleve a cabo el Juicio Final. Por lo menos, yo lo enuncio así”. Para los griegos de antaño, la palabra tekhne no designa el arte en el sentido actual. La mímesis (mimitike tekhne) definía una amplia gama de producciones. Las clasificaciones posteriores, derivadas de diferentes filosofías del arte, permitieron a los filósofos hablar de arte sin la experiencia del arte (de ahí el poco interés que prestan a los testimonios de los artistas). Pero Lacan dice “el arte, el artificio”. En las lenguas antiguas, “artes” designa articulaciones entre partes. El latín suma la intervención humana (artifex) que produce esas articulaciones, según ciertos métodos o reglas que suelen descubrirse por medio del arte y/o la experiencia.
Mediante el artífice (artifex), el artificio puede convertir lo interior en exterior, por lo que Santo Tomás añade la phantasia como una clave para entender la acción del arte. (Silvia Magnavacca, Léxico técnico de filosofía medieval, Ed. UBA, Bs. As., 2006).
El juicio final de la metáfora de Lacan no es el juicio del gusto de Kant y los de su gusto, sino el juicio del artista que es el acto mismo de su realización. Como dice Feyerabend, los de afuera quieren saber qué pasa, los de adentro qué hacer.
Entre otras cosas, los productos del arte pueden gustar (Arthur C. Danto, en El abuso de la belleza, estudia de manera brillante el tema).
Una segunda frase de Lacan en el mismo texto, que quisiera ensamblar con la primera, dice: “El Otro del Otro real, es decir, imposible, es la idea que tenemos del artificio, en cuanto es un hacer que se nos escapa, es decir, que desborda por mucho el goce que podemos tener de él. Este goce completamente sutil (subtil) es lo que llamamos espíritu”. El Diccionnaire Etimologique (O. Bloch et W. Von Wartburg) consigna que esprit (espíritu) viene del latín Spiritus (soplo) y su acepción cristiana se origina en la Biblia (espíritus vitales, animales).
San Buenaventura, Santo Tomás y San Víctor, por decir algunos, hubieran gustado de la cita anterior.
En lugar del Otro, la producción de un artificio que se nos escapa en tanto viste lo imposible (también llamado real) que es el único “juicio final”, que nada tiene que ver con el juicio del gusto del filósofo.
Y, reitero, Lacan dice que “este goce completamente sutil es lo que llamamos espíritu” (también: ingenio, sutileza). La frase siguiente es: “Todo esto implica una noción de lo real”.
Joyce, en una conferencia de 1907 sobre el poeta James C. Mangan, da una clave de la finalidad de su método al decir que las masas aprecian a los poetas que “expresan” y dan “fuerza” a su época, pero que son “incapaces de valorar una obra de verdadera autorrevelación”. Subrayo la palabra y cito la ironía que sigue sobre los poetas que expresan a las masas: “El más popular acto de gracia en estos casos es la creación de un monumento, ya que de este modo se honra al muerto y se halaga al vivo” (Escritos críticos, Ed. Alianza, Madrid, 1975).
La obra de autorrevelación, con sus artificios, es la autorrevelación de ese espíritu que es un goce sutil que en la soledad del lenguaje descubre el trayecto, el método, capaz de resonar en otros y que bien podría designar como la soledad sonora del sinthome. Como diría Jacques Lacan, al menos yo lo enuncio así.
La paradoja del hombre de gusto, como la de cada psicoanalista, no sería diferente a la del que consagrase su soledad a proseguir, según el método de Joyce, el Finnegans: la decisión de Joyce, como la de Descartes y también la de Freud, es la certeza que inicia un método que al final produce la autorrevelación de uno por vez. Pero ninguno de los que sigan el método estará seguro de adquirir una certeza en singular equivalente, y ni siquiera llegará a saber si ellos –Joyce, Descartes, Freud– tuvieron esa certeza o se sostuvieron en la pura decisión. Es que el goce sutil implica la noción de real (Hans Blumenberg; Conceptos en historia, Ed. Síntesis, Madrid 2003).
Vuelvo a la palabra arte. Lacan exaltó el trivium (gramática, dialéctica, retórica) y el quadrivium (aritmética, geometría –no euclidiana, claro–. No la astrología, pero sí el matema, tampoco la música pero sí la repetición y los ritmos de la pulsión). Recordemos que las primeras se llamaron artes del lenguaje y las segundas artes reales, y el conjunto artes liberales. Con las variaciones que correspondan, estas artes resuenan en las tres soledades nombradas como “rigor psicótico”: la de Wittgenstein, la de Lacan y la de Joyce. Ese “rigor psicótico” también, según Lacan, se encuentra en la ciencia, pero los científicos, desde C. S. Peirce, parten de una comunidad de trabajo que articula el saber en que se inserta cada uno. En cambio, un analista –como Sócrates– sólo tiene el recurso de la histeria... ou pire, o peor.
Extraido de http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-84372-2007-05-03.htmlLos diputados y senadores tendrán, a partir de hoy, en sus manos un proyecto que puede cambiar radicalmente a la sociedad argentina: la instauración del matrimonio entre personas del mismo sexo. La Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (Falgbt) presentará en el Congreso la iniciativa, redactada por un diputado socialista, pero apoyada por otros 19 legisladores de un amplio abanico partidario, que incluye el Frente para la Victoria, el ARI y la UCR, entre otros. El proyecto se inscribe en la campaña nacional que lleva adelante la entidad para implementar el casamiento homosexual en el país con la consigna “Los mismos derechos con los mismos nombres”. El primer paso fue un pedido a la Justicia para que declare inconstitucional la actual prohibición. Ahora, es el turno del Parlamento.
El proyecto, pese al cambio profundo que propone, es muy simple: no se trata de una nueva figura, distinta a la del matrimonio actual, sino que se limita a modificar dos artículos del Código Civil.
- Uno es el 172, que prescribe que “es indispensable para la existencia del matrimonio el pleno y libre consentimiento expresado personalmente por hombre y mujer ante la autoridad competente”. La propuesta modifica los términos “hombre y mujer” por “los contrayentes” e incluye el concepto de que el consentimiento “exige iguales requisitos y produce idénticos efectos, sean los contrayentes del mismo o de diferente sexo”.
- El otro es el 188, que establece el famoso “los declaro marido y mujer”. El texto, en la parte pertinente, reza así: “En el acto de la celebración del matrimonio, el oficial público leerá a los futuros esposos los artículos 198, 199, y 200 de este Código, recibiendo de cada uno de ellos, uno después del otro, la declaración de que quieren respectivamente tomarse por marido y mujer, y pronunciará en nombre de la ley que quedan unidos en matrimonio”. El proyecto cambia la frase “tomarse por marido y mujer” por “constituirse en cónyuges”.
El resto de los artículos que se propone modificar tiene que ver con la adecuación a esa norma principal. Es decir, cambiar siempre los términos que impliquen género por conceptos “neutros” como cónyuge, contrayente o persona.
“Lo que buscamos es la igualdad ante la ley y la no discriminación. La Constitución nos avala porque establece, tanto en su texto como en los tratados internacionales incorporados, que todas las personas tienen derechos a casarse y fundar una familia”, explicó María Rachid, dirigente de la Falgbt. “No hay en la Carta Magna ninguna definición de familia que la limite a la unión entre un hombre y una mujer. Tampoco está prohibido el matrimonio entre personas del mismo sexo”, argumentó. Y expresó que “hay encuestas que muestran la alta aceptación a este reclamo. Hay muchas personalidades que lo respaldan. Ahora necesitamos que esa mayoría que ya existe en la sociedad llegue al Congreso. Tenemos una gran expectativa, porque estamos recibiendo muchas muestras de apoyo de todos los sectores”.
El proyecto reconoce el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo en igualdad de condiciones con las parejas heterosexuales, es decir, “los mismos derechos con los mismos nombres”. Eso incluye herencia, pensión, obra social y adopción. “De aprobarse, no existiría ninguna diferencia de derechos, en lo relacionado con el matrimonio y sus efectos, entre parejas del mismo o de distinto sexo”, explica Bruno Bimbi, secretario de Relaciones Institucionales de la Federación.
La entidad, que agrupa a unas veinte entidades de todo el país, viene llevando a cabo desde febrero una campaña para implementar el matrimonio gay en el país. El primer paso fue la presentación de un recurso de amparo en la Justicia para permitir el casamiento en un registro civil porteño de María Rachid y su pareja, Claudia Castro (ver recuadro). Otros recursos similares serán presentados en diversas provincias. La campaña incluye también la recolección de firmas para una declaración de apoyo a la iniciativa (ver nota aparte).
Aunque contó con el asesoramiento de la Federación, la iniciativa fue redactada por el diputado socialista santafesino Eduardo Di Pollina. También aportó a su elaboración Marcela Rodríguez, del ARI. El proyecto lleva en total la adhesión de 20 legisladores: además de Di Pollina y Rodríguez firmaron Silvia Augsburger (PS), Marta Maffei, Leonardo Gorbacz, Delia Bisutti, Carlos Raimundi, Susana García y Eduardo Macaluse (ARI); Remo Carlotto, Marta De Brasi, Araceli Méndez de Ferreyra y Nora César (Frente para la Victoria); Miguel Bonasso (PRD), Norma Morandini (Partido Nuevo de Córdoba), María del Carmen Rico (Peronismo Federal), Claudio Lozano (Corriente Germán Abdala), Alicia Tate (UCR), Lucrecia Monti (Justicialista Nacional) y Carlos Tinnirello (Bloque Redes).
En la Federación aseguran que tras la presentación conseguirán varias firmas más. De hecho, descuentan la del santafesino Hermes Binner, que ya mandó su carta de adhesión. También destacan el apoyo a la movida del Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi).
El proyecto, además de consagrar la igualdad jurídica entre las parejas heterosexuales y las parejas homosexuales, también avanza en la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer en los matrimonios heterosexuales. Varios artículos (algunos en desuso) mantienen en la letra la discriminación de género, como el que establece que la mujer casada no puede aceptar donaciones “sin licencia del marido”, pero no prevé la situación recíproca. La idea en este caso es directamente eliminar ese párrafo. En otros casos, se pretende “adecuar” las normas para evitar situaciones de discriminación.
En su argumentación para fundamentar el proyecto de ley, el diputado Di Pollina enumera una larga lista de legislaciones, tratados y declaraciones que avalan “el derecho de las personas a contraer matrimonio” y “el derecho a no sufrir discriminación de ninguna índole en razón de la religión, raza, color o sexo”. Pero también analiza los casos internacionales en los que el matrimonio entre personas de igual sexo ya fue implementado, como en Holanda, Bélgica y España. “¿Por qué citamos lo que ocurre en otros países? –se pregunta el diputado, y se contesta–. Porque otro argumento recurrente de los homofóbicos es sostener que el concepto de familia y el concepto de matrimonio es, universalmente, la unión del hombre y la mujer. Sin embargo, en buena parte del mundo, existe un concepto de familia y de matrimonio más abarcativo, que incluye las relaciones entre un hombre y un hombre o entre una mujer y una mujer, incluyendo también a las personas transexuales.”
“Hay muchos tipos de familia. Por ello, allí donde la Constitución Nacional garantiza la protección a la familia, todas las familias deben tener derecho a estar incluidas”, concluye.
“Es el momento para que el Congreso de la Nación convoque a una audiencia pública para debatir una reforma integral a la ley de drogas”, sostuvo Mario Coriolano –defensor oficial ante la Cámara de Casación bonaerense–-, para quien el fallo de la Cámara Federal “se inscribe en el reconocimiento del fracaso de aplicar el sistema penal a usuarios y adictos; en cambio, hay que actuar contra el narcotráfico, lo cual incluye investigar el lavado de dinero y la venta de precursores químicos, así como la corrupción policial y quizá judicial. Para los usuarios y los adictos, corresponde la prevención y el acceso al sistema de salud”. Coriolano también se refirió a la investigación del caso, que –dirigida por la jueza Romilda Servini de Cubría– incluyó un dispositivo de “inteligencia” con escuchas telefónicas, vigilancia y allanamiento, a partir de la detección de un par de plantitas de marihuana en un patio: “Además de haber violado el derecho a la intimidad de una persona, es un ejemplo de cómo recursos escasos y caros, que deberían dirigirse a la lucha contra el narcotráfico, se emplean en actividades que más bien parecen distractorias”.
“El fallo de la Cámara Federal se anota en la línea que advierte el fracaso de aplicar el sistema penal a usuarios y adictos, dos categorías que a su vez son diferentes: a los usuarios de una sustancia ilícita como la marihuana, al igual que a los de una sustancia lícita como el alcohol, les es pertinente la prevención, a fin de que no lleguen a convertirse en adictos –sostuvo Coriolano–. Para los adictos, hay que facilitar su acceso al sistema de salud. En materia de consumo de drogas, hay muy buenas campañas de salud que resultan neutralizadas por la intromisión del sistema penal. Es que la prohibición no sólo es inútil para disuadir del consumo, no sólo es inconstitucional, sino que aleja del sistema de salud al consumidor, ya que acercarse lo obligaría a confesar un acto ilegal.”
“Pero el gran fracaso del modelo prohibitivo –continuó Coriolano– es que no enfrenta realmente al narcotráfico, y por ahí se debería empezar. El narcotráfico abarca cuatro aspectos: el tráfico propiamente dicho, el lavado de dinero, la producción y venta de precursores químicos y, también, la corrupción de quienes debieran investigarlo. Habría que construir un sistema investigativo con suficiente información y poder para actuar.”
Según Coriolano –quien también integra el Comité de Prevención de la Tortura–, “el fracaso del modelo prohibitivo, que está impulsado por Estados Unidos, podría medirse mediante dos series de indicadores. Un orden de indicadores sería: ¿cuántas condenas por narcotráfico efectivas, en los cuatro aspectos que señalé, se vienen produciendo? No me refiero a supuestos indicadores como la cantidad de droga secuestrada o las causas contra adictos o vendedores minoristas. Otra serie concierne a las violaciones a los derechos humanos que se cometen al aplicar el sistema penal a adictos usuarios: las requisas ilegales, los allanamientos, el daño que se produce a las personas detenidas por esta ley inconstitucional, quienes, aunque sean liberadas, deben pasar noches en calabozos hacinados”.
Así las cosas, “ha llegado el momento de que el Congreso de la Nación convoque a una audiencia pública en la que se examinen esos indicadores y opinen médicos, psicólogos y otros expertos en el tema, con el fin de evaluar una reforma integral a la ley de drogas. Un año electoral, es decir, un año de debates, es ocasión oportuna para que se debata esta cuestión. Sé que hay legisladores interesados en avanzar en estos temas. Y la Legislatura bonaerense debiera convocar, a su vez, a audiencia pública para debatir si continuar o no adhiriendo a la desfederalización de la lucha contra el narcotráfico” (que Coriolano ha criticado fuertemente, según puede leerse en Página/12 del 24 de enero pasado).
“A mi juicio, la reforma de la ley de drogas debería diferenciar entre drogas duras y blandas, así como entre usuario y adicto, y para estos últimos propiciar el acceso al sistema de salud –sostuvo Coriolano–. Algunos especialistas sostienen la conveniencia de que pueda intervenir la Justicia para facilitar la ayuda en salud, a pedido de la familia del adicto, pero siempre en el fuero civil, nunca el penal. Porque, además, la penalización del consumo termina reforzando el poder de fuerzas policiales violentas y corruptas; y la capacidad corruptora del narcotráfico es capaz de infiltrarse también en el Poder Judicial, como ha sucedido ya en otros países latinoamericanos.”
Sobre el fallo de la Cámara Federal, “hay que observar también la investigación dirigida por la jueza María Romilda Servini de Cubría, que, cuando un policía denunció haber visto unas plantitas de marihuana en un patio, dispuso una tarea de inteligencia que incluyó la intercepción de llamados telefónicos, la vigilancia y finalmente el allanamiento del domicilio. Además de haberse violado los derechos constitucionales a la intimidad y a las acciones privadas que no perjudiquen a terceros, se advierte el empleo de recursos policiales y judiciales, escasos y caros, en una acción que, francamente, parece una maniobra distractoria, porque en nada podría ayudar a la lucha contra el narcotráfico”, finalizó Mario Coriolano.
Extraido de: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-84302-2007-04-30.htmlNUEVA YORK.- Cerca de una de cada cuatro personas que aparenta estar deprimida se encuentra, de hecho, luchando con la respuesta mental normal generada por un golpe emocional reciente, como un matrimonio destruido, la pérdida de un trabajo o el colapso de una inversión, sugiere un nuevo estudio.
Para evitar diagnósticos innecesarios y el estigma correspondiente, la definición estándar de la depresión debería repensarse, de forma de excluir estos casos, afirman los autores de un estudio que publica esta semana la revista Archives of General Psychiatry, y que se basa en una encuesta hecha a más de 8000 norteamericanos.
Los psiquiatras y médicos que toman especial cuidado al examinar las historias médicas de sus pacientes lo hacen precisamente para descartar estos golpes de la vida, así como los efectos de enfermedades físicas, antes de diagnosticar una depresión.
Pero el manual de la Asociación de Psiquiatría Americana (DSM-IV, según sus siglas en inglés), de los Estados Unidos, no excluye específicamente a la gente que experimenta sentimientos de tristeza profundos, pero normales, a menos que se encuentren afligidos por la muerte de un ser querido. Y un número cada vez mayor de distritos escolares y clínicas médicas usan simples listas para diagnosticar la depresión, listas que no toman en consideración el contexto, afirman los autores.
"Cada vez un número mayor de gente asegura que tiene alguno de los síntomas que figuran en esas listas y no hay manera de saber si se trata de una respuesta de tristeza normal o un verdadero caso de depresión", asegura Jerome C. Wakefield, profesor de trabajo social en la Universidad de Nueva York y autor principal de este estudio.
Sus coautores fueron Mark F. Schmitz, de la Universidad Temple, Allan V. Horwitz, de la Universidad Rutgers, y el doctor Michael B. First, psiquiatra en Columbia y editor de la última versión del manual de diagnósticos de la asociación psiquiátrica.
Estimaciones exageradas
Los descubrimientos del estudio sugieren que los estimativos previos, que sostenían que el número de norteamericanos que sufrieron depresión por lo menos una vez en su vida 30 millones son por lo menos un 25% demasiado alto.
El doctor Darrel Regier, director de investigación en la Asociación de Psiquiatría Americana, afirma: "Creo que las preocupaciones que genera este estudio son reales, y que debemos ser muy cuidadosos para no diagnosticar de más una respuesta normal a una pérdida y llamarla trastorno". Pero también agrega que las listas para diagnosticar la depresión, de hecho, ayudaron a identificar personas con necesidad de tratamiento.
Los investigadores analizaron las respuestas de 8098 adultos para inspeccionar preguntas formuladas entre 1990 y 1992. Las preguntas se basaron en criterios de diagnóstico para problemas de cambio de humor y le preguntaban a la gente que reportaba un período de tristeza si recordaba algún evento que podría haberlo causado, como la muerte de alguien querido o un divorcio.
El manual de diagnóstico hace una distinción entre la aflicción severa, que predispone para una depresión duradera y tiende a ser una situación poco habitual, y el dolor normal, que parece depresión, pero desaparece luego de algunas semanas o meses.
Los investigadores encontraron 56 personas en las encuestas que estaban atravesando por esta reacción normal luego de la muerte de alguien cercano. Otras 174 luchaban con niveles normales de angustia luego de un golpe de otra especie, como el final de una relación o un trabajo perdido, situaciones que obtendrían un diagnóstico de depresión bajo la definición actual.
Los investigadores luego compararon los dos grupos de respuestas a las preguntas acerca de nueve síntomas depresivos, incluidos la pérdida de apetito, los trastornos del sueño y los pensamientos suicidas. La única diferencia significativa que encontraron fue que aquellos deudos de un pariente muerto tenían el doble de pensamientos acerca de la muerte o el suicidio de los que se encontraban procesando otro tipo de pérdida.
"El perfil de estos dos grupos es tan, tan similar", asegura el doctor Wakefield, que no justifica la exclusión de uno de estos grupos, y no la del otro, del diagnóstico de la depresión.
Los autores no extrajeron conclusiones acerca de las implicaciones que su estudio tiene en los tratamientos. Los médicos a menudo tratan las reacciones normales de pena si los pacientes sienten un dolor considerable. Pero éstos no deberían ser identificados como depresivos, concluyen los autores.
Por Benedict Carey
De The New York Times
Números en alza
La reunión de Camp David acaba de concluir. Todos escuchamos con interés la conferencia de prensa de los Presidentes de los Estados Unidos y Brasil, así como las noticias en torno a la reunión y las opiniones vertidas.
Enfrentado Bush a las demandas de su visitante brasileño sobre tarifas arancelarias y subsidios, que protegen y apoyan la producción norteamericana de etanol, no hizo en Camp David la más mínima concesión.
El presidente Lula atribuyó a esto el encarecimiento del maíz, que de acuerdo con sus palabras se había elevado en más de un 85 por ciento.
Ya antes, el periódico The Washington Post publicó el artículo de la máxima autoridad de Brasil, donde expuso la idea de convertir los alimentos en combustible.
No es mi intención lastimar a Brasil, ni mezclarme en asuntos relacionados con la política interna de ese gran país. Fue precisamente en Río de Janeiro, sede de la Reunión Internacional sobre el Medio Ambiente, hace exactamente 15 años, donde denuncié con vehemencia, en un discurso de 7 minutos los peligros medioambientales que amenazaban la existencia de nuestra especie. En aquella reunión estaba presente Bush padre como presidente de Estados Unidos, que en gesto de cortesía aplaudió aquellas palabras, igual que todos los demás presidentes.
Nadie en Camp David ha respondido a la cuestión fundamental. ¿Dónde y quiénes van a suministrar los más de 500 millones de toneladas de maíz y otros cereales que Estados Unidos, Europa y los países ricos necesitan para producir la cantidad de galones de etanol que las grandes empresas norteamericanas y de otros países exigen como contrapartida de sus cuantiosas inversiones? ¿Dónde y quiénes van a producir la soya, las semillas de girasol y colza, cuyos aceites esenciales esos mismos países ricos van a convertir en combustible?
Un número de países producen y exportan sus excedentes de alimentos. El balance entre exportadores y consumidores era ya tenso, disparando los precios de los mismos. En aras de la brevedad, no me queda otra alternativa que limitarme a señalar lo siguiente:
Los cinco principales productores de maíz, cebada, sorgo, centeno, mijo y avena que Bush quiere convertir en materia prima para producir etanol, suministran al mercado mundial, según datos recientes, 679 millones de toneladas. A su vez, los cinco principales consumidores, algunos de los cuales son también productores de estos granos, necesitan actualmente 604 millones de toneladas anuales. El excedente disponible se reduce a menos de 80 millones de toneladas.
Este colosal derroche de cereales para producir combustible, sin incluir las semillas oleaginosas, solo serviría para ahorrarles a los países ricos menos del 15 por ciento del consumo anual de sus voraces automóviles.
Bush en Camp David ha declarado su intención de aplicar esta fórmula a nivel mundial, lo cual no significa otra cosa que la internacionalización del genocidio.
El Presidente de Brasil, en su mensaje publicado por The Washington Post, víspera del encuentro en Camp David, afirmó que menos del uno por ciento de la tierra cultivable brasileña se dedica a la caña para producir etanol. Esa superficie es casi el triple que la que se empleaba en Cuba cuando se producían casi 10 millones de toneladas de azúcar, antes de la crisis de la URSS y del cambio climático.
Nuestro país lleva más tiempo produciendo y exportando azúcar, primero a base del trabajo de los esclavos, que llegaron a sumar más de 300 mil en los primeros años del siglo XIX y convirtieron la colonia española en el primer exportador del mundo. Casi cien años después, a principios del siglo XX, en la república mediatizada, cuya independencia plena frustró la intervención norteamericana, solo inmigrantes antillanos y cubanos analfabetos cargaban el peso del cultivo y el corte de la caña. La tragedia de nuestro pueblo era el llamado tiempo muerto, por el carácter cíclico de este cultivo. Las tierras cañeras eran propiedad de empresas norteamericanas o de grandes terratenientes de origen cubano. Hemos acumulado, por tanto, más experiencia que nadie sobre el efecto social de ese cultivo.
El pasado domingo primero de abril, la CNN informaba la opinión de especialistas brasileños, quienes afirman que muchas de las tierras dedicadas al cultivo de la caña han sido adquiridas por norteamericanos y europeos ricos.
En mis reflexiones publicadas el 29 de marzo expliqué los efectos del cambio climático en Cuba, a lo que se añaden otras características tradicionales de nuestro clima.
En nuestra isla, pobre y lejos del consumismo, no habría siquiera personal suficiente para soportar los duros rigores del cultivo y la atención a los cañaverales en medio del calor, las lluvias, o las sequías crecientes. Cuando azotan los ciclones, ni siquiera las máquinas más perfectas pueden cosechar las cañas acostadas y retorcidas. Durante siglos no se acostumbraba a quemarlas, ni el suelo se compactaba bajo el peso de complejas máquinas y enormes camiones; los fertilizantes nitrogenados, potásicos y fosfóricos, hoy costosísimos, ni siquiera existían, y los meses secos y húmedos se alternaban regularmente. En la agricultura moderna no hay rendimientos elevados posibles sin rotación de cultivos.
La Agencia Francesa de Prensa transmitió el domingo primero de abril informaciones preocupantes sobre el cambio climático, que expertos reunidos por Naciones Unidas consideran algo ya inevitable y de graves consecuencias en las próximas décadas.
"El cambio climático afectará al continente americano de forma importante, al generar más tormentas violentas y olas de calor, que en Latinoamérica provocarán sequías, con extinción de especies e incluso hambre, según el informe de la ONU que debe aprobarse la próxima semana en Bruselas.
"Al final del actual siglo, cada hemisferio sufrirá problemas de agua y, si los gobiernos no toman medidas, el aumento de temperaturas podría incrementar los riesgos de ‘mortalidad, contaminación, catástrofes naturales y enfermedades infecciosas’, advierte el Grupo Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC).
"En Latinoamérica, el calentamiento ya está derritiendo los glaciares de los Andes y amenaza al bosque del Amazonas, cuyo perímetro se puede ir convirtiendo en una sabana", continúa afirmando el cable.
"A causa de la gran cantidad de población que vive cerca de las costas, Estados Unidos también se expone a fenómenos naturales extremos, como demostró el huracán Katrina el año 2005."
"Este es el segundo informe del IPCC de una serie de tres, que se abrió el pasado febrero con una primera diagnosis científica donde se establecía la certeza del cambio climático."
"En esta segunda entrega de 1 400 páginas, en la que se analiza el cambio por sectores y regiones y del que la AFP ha obtenido una copia, se considera que, aunque se tomen medidas radicales para reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, el aumento de temperaturas en todo el planeta en las próximas décadas ya es seguro", concluye la información de la agencia francesa de noticias.
Como era de esperar, Dan Fisk, asesor de Seguridad Nacional para la región, declaró el propio día de la reunión de Camp David que "en la discusión de asuntos regionales, el tema de Cuba sería uno de ellos y no precisamente para abordar el tema del etanol —sobre el cual el Presidente convaleciente Fidel Castro escribió un artículo el jueves— sino sobre el hambre que ha creado en el pueblo cubano".
Por la necesidad de dar respuesta a este caballero, me veo en el deber de recordarle que el índice de mortalidad infantil en Cuba es menor que el de Estados Unidos. Puede asegurarse que no existe ciudadano alguno sin asistencia médica gratuita. Todo el mundo estudia y nadie carece de oferta de trabajo útil, a pesar de casi medio siglo de bloqueo económico y el intento de los gobiernos de los Estados Unidos de rendir por hambre y asfixia económica al pueblo cubano.
China jamás emplearía una sola tonelada de cereales o de leguminosas para producir etanol. Se trata de una nación de economía próspera que bate récords de crecimiento, donde ningún ciudadano deja de recibir los ingresos necesarios para bienes esenciales de consumo, a pesar de que un 48 por ciento de su población, que supera los 1 300 millones de habitantes, trabaja en la agricultura. Por el contrario, se ha propuesto hacer considerables ahorros de energía eliminando miles de fábricas que consumen cifras inaceptables de electricidad e hidrocarburos. Muchos de los alimentos mencionados los importa desde cualquier rincón del mundo después de transportarlos miles de kilómetros.
Decenas y decenas de países no producen hidrocarburos y no pueden producir maíz y otros granos, ni semillas oleaginosas, porque el agua no les alcanza ni para cubrir sus necesidades más elementales.
En una reunión convocada en Buenos Aires por la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores sobre la producción de etanol, el holandés Loek Boonekamp, director de Mercados y Comercio Agrícola de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), declaró a la prensa que:
"Los gobiernos se entusiasmaron mucho; deberían tener una mirada fría acerca de si debe haber apoyo tan robusto al etanol.
"La producción de etanol solo es viable en Estados Unidos; en ningún otro país, salvo que se apliquen subsidios.
"Esto no es maná del cielo y no nos tenemos que comprometer ciegamente", prosigue el cable.
"Hoy los países desarrollados impulsan que los combustibles fósiles sean mezclados con biocombustibles en cerca del 5 por ciento y eso ya presiona los precios agrícolas. Si ese corte se elevara a 10 por ciento, se necesitaría 30 por ciento de la superficie sembrada en Estados Unidos y 50 por ciento de la de Europa. Por eso pregunto si esto es sustentable. El aumento de la demanda de cultivos para etanol producirá precios más altos e inestables."
Las medidas proteccionistas se elevan hoy a 54 centavos por galón y los subsidios reales alcanzan cifras mucho más altas.
Aplicando la sencilla aritmética que aprendimos en el preuniversitario, se comprobaría que el simple cambio de los bombillos incandescentes por fluorescentes, como expresé en mi reflexión anterior, aportaría un ahorro de inversión y de recursos energéticos equivalente a millones de millones de dólares, sin utilizar una sola hectárea de tierra agrícola.
Mientras tanto, noticias públicas procedentes de Washington afirman textualmente a través de la AP:
"La misteriosa desaparición de millones de abejas en todo Estados Unidos tiene a los apicultores al borde del ataque de nervios y preocupa incluso al Congreso, que debatirá este jueves la crítica situación de un insecto clave para el sector agrícola.
"Las primeras señales serias de este enigma surgieron poco después de las Navidades en el estado de la Florida, cuando los apicultores se encontraron con que las abejas se habían esfumado.
"Desde entonces, el síndrome que los expertos han bautizado como Problema del Colapso de las Colonias (CCD, por sus siglas en inglés), ha mermado en un 25 por ciento los enjambres del país.
"Hemos perdido más de medio millón de colonias, con una población de alrededor de 50 mil abejas cada una, dijo Daniel Weaver, presidente de la Federación Estadounidense de Apicultores, quien apuntó que el mal afecta a unos 30 de los 50 estados del país. Lo curioso del fenómeno es que en muchos casos no se encuentran restos mortales.
"Los laboriosos insectos polinizan cultivos valorados entre 12 mil y 14 mil millones de dólares, según un estudio de la Universidad de Cornell.
"Los científicos barajan todo tipo de hipótesis, entre ellas la de que algún pesticida haya provocado daños neurológicos a las abejas y alterado su sentido de la orientación. Otros culpan a la sequía, e incluso a las ondas de los teléfonos móviles, pero lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta cuál es el verdadero desencadenante."
Lo peor puede estar por venir: una nueva guerra para asegurar los suministros de gas y petróleo, que coloque la especie humana al borde del holocausto total.
Hay órganos de prensa rusos que, invocando fuentes de inteligencia, han informado que la guerra contra Irán viene siendo preparada en todos sus detalles desde hace más de tres años, el día en que el gobierno de Estados Unidos decidió ocupar totalmente Iraq, desatando una interminable y odiosa guerra civil.
Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos destina cientos de miles de millones al desarrollo de armas de tecnología altamente sofisticada, como las que utilizan sistemas microelectrónicos, o nuevas armas nucleares que podrían estar sobre los objetivos una hora después de recibir la orden.
Estados Unidos ignora olímpicamente que la opinión mundial está contra todo tipo de armas nucleares.
Demoler hasta la última fábrica iraní es una tarea técnica relativamente fácil para un poder como el de Estados Unidos. Lo difícil puede venir después, si una nueva guerra se desata contra otra creencia musulmana que merece todo nuestro respeto, al igual que las demás religiones de los pueblos del Cercano, Mediano o Lejano Oriente, anteriores o posteriores al cristianismo.
El arresto de los soldados ingleses en aguas jurisdiccionales de Irán parece una provocación exactamente igual a la de los llamados "Hermanos al Rescate", cuando violando las órdenes del presidente Clinton avanzaban sobre las aguas de nuestra jurisdicción y la acción defensiva de Cuba, absolutamente legítima, sirvió de pretexto al gobierno de Estados Unidos para promulgar la famosa Ley Helms-Burton, que viola la soberanía de otros países. Poderosos medios masivos de publicidad han sepultado en el olvido aquel episodio. No son pocos los que atribuyen el precio del petróleo de casi 70 dólares por barril, alcanzado el lunes, a los temores de un ataque a Irán.
¿De dónde sacarán los países pobres del Tercer Mundo los recursos mínimos para sobrevivir?
No exagero ni uso palabras desmesuradas, me atengo a los hechos.
Como puede observarse, son muchas las caras oscuras del poliedro.
3 de abril del 2007
Fidel Castro Ruz
http://www.granma.cubaweb.cu/2007/04/04/nacional/artic05.html
Una droga experimental elaborada por un laboratorio extranjero se investigó tratando a pacientes de tercera edad, en un hospital del PAMI. El experimento no estaba autorizado por el Instituto ni cumplía los requisitos legales imprescindibles. No contaba con la venia administrativa necesaria, no se ejercitó control por un Comité de ética independiente. Se utilizaron las instalaciones (y los pacientes) de un hospital público al servicio de un interés privado. Tan privado que el laboratorio involucrado pagó algo más de 40.000 dólares de honorarios médicos por esa labor, instrumentando un contrato fechado, sellado y saldado en Estados Unidos. Las autoridades del PAMI denunciaron el episodio, se abrió una causa penal, en los tribunales federales de Rosario. Es un caso impactante, en el que existe prueba contundente. Nadie cree (salvo por ese último “detalle”) que sea el único.
Aunque a los profanos les parezca chocante, ciertos remedios pueden lícitamente experimentarse en seres humanos. Cabe puntualizar, sólo algunos remedios, con ciertos pacientes, en condiciones supuestamente rigurosas. No lo son tanto, no hay una ley que rija la materia lo que es desde el vamos una debilidad. La palian, all uso nostro resoluciones administrativas. Estipulan que sólo pueden hacerse estudios clínicos sobre humanos con medicamentos en faz avanzada de investigación (fase III en jerga legal). El organismo que puede conceder (y luego debe supervisar) esas autorizaciones es la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología médica (Anmat). Los permisos deben determinar taxativamente en qué establecimientos se realizarán los experimentos, además supeditados al consentimiento escrito de los pacientes.
Sin embargo, en el Policlínico Marcelo Freyre PAMI II de Rosario (en adelante “el Policlínico”) se hicieron investigaciones sobre un antibiótico no aprobado llamado Tigeciclina. Las pagó el laboratorio Wyeth Pharmaceticals, con sede central en Collegeville, Pennsylvania, Estados Unidos. Tiene su filial en Argentina (Wyeth Whitehall Sociedad Anónima). Las pruebas se hicieron entre 2004 y 2005. Un año después, se facultó al laboratorio para lanzar la droga al mercado.
La tigeciclina es recomendada para atender neumonías intrahospitalarias.
Las autoridades del PAMI se anoticiaron de la cuestión merced a un par de anónimos que terminaron recalando en el despacho de la titular del Instituto, Graciela Ocaña. Tras los sondeos del caso, llegaron a saber que existía una autorización de la Anmat para probar el remedio en seis establecimientos hospitalarios de Capital y Santa Fe. Seis y sólo seis, ninguno ligado al PAMI.
La dispensa otorgada a esas entidades no es extensiva a otras. Sin embargo, las investigaciones administrativas realizadas en el Instituto probaron que la prueba con seres humanos se había concretado.
Ocaña ordenó abrir un sumario administrativo que ahora encabeza el expediente judicial. Participó en la pesquisa el fiscal Carlos Stornelli, titular de la Unidad Fiscal de Investigación de delitos cometidos en el PAMI (UFI).
Tras investigar e interrogar a presuntos implicados se comprobó que:
1-las pruebas se hicieron, al menos, con nueve pacientes que están identificados.
2-Se elaboraron historias clínicas paralelas de esos pacientes que se remitieron al laboratorio, por fax. A través del fax del Policlínico, más vale, lo que puede resultar impactante pero no es contradictorio porque a todos los fines se utilizaron las instalaciones y se comidieron los trabajadores del Instituto.
3-El director del Policlínico, doctor Ricardo Alberto Oyola, conocía los hechos y los autorizó.
4-El médico que dirigió la operatoria es el doctor Antonio Policarpio Ludvik, infectólogo con larga antigüedad en el PAMI.
Los investigadores se pusieron en contacto con autoridades del laboratorio en cuestión. Tras varias idas y vueltas, el vicepresidente de la casa matriz, un médico llamado Evan Loh, reconoció por escrito haber contratado al doctor “Antonio Policarpo Ludvik”, como “investigador principal” para hacer un experimento sobre la Tigeciclina, en fase III, en el Policlínico. También dio cuenta de la suma que le abonaron, 40.790 dólares norteamericanos.
El convenio se fechó en Estados Unidos, el pago (informó el laboratorio) se realizó desde allí por transferencia electrónica. El laboratorio reconoció el acuerdo y el pago, no acompañó copia del contrato.
Stornelli pidió la formación del sumario administrativo y en base a él se presentó ante el juez federal Norberto Oyarbide pidiendo varias medidas cautelares para obtener pruebas y evitar la manipulación o supresión de la documentación. Oyarbide hizo lugar a las medidas, en mérito de la urgencia y del riesgo que suponía posponerlas, y luego se declaró incompetente. Era lógico, en razón del lugar en que se cometieron los hechos son competentes los tribunales de Rosario. La causa fue adjudicada al Juzgado federal número 3, a cargo de Carlos Alberto Vera Barros, interviene la fiscalía número uno. La UFI actúa como fiscal coadyuvante.
El juicio está en etapa probatoria. El documento emanado del laboratorio que se menciona en el párrafo anterior está agregado al expediente, según informaron a este diario fuentes judiciales irreprochables.
El doctor Ludvik se negó a declarar en sede administrativa. Su colega Oyola sí lo hizo. Según surge del acta respectiva, a la que tuvo acceso Página/12, declaró conocer la realización de los experimentos. Invocó creer que existía la autorización de la Anmat, acotó que tenía entendido que la autorización se había conferido antes de que comenzara su gestión como director del Policlínico por su predecesor, el doctor Montserrat. Esa venia, como todo acto administrativo, se plasma y se prueba por escrito y, como se viene machacando, jamás existió.
El director del policlínico reconoció también haber firmado “un aval para el laboratorio para la continuación del protocolo”, esto un aval ulterior de la investigación. Negó haber recibido pagos.
Explicó cómo se implementaba la prueba. Los medicamentos los suministraba el laboratorio, no pasaban (como es exigencia común y lógica) por la farmacia del PAMI, se entregaban directamente a los médicos. Oyola explicó que se hacían dos historias clínicas, una para el laboratorio, adujo que eran idénticas. Los sumariantes aseguran que alguna de las obrantes en el Policlínico no dan cuenta del experimento.
Los dos profesionales médicos fueron desvinculados del Policlínico.
Amén de la invocación de un permiso inexistente, los argumentos defensivos los involucrados son básicamente dos: a) la inocuidad de la investigación, corroborada ulteriormente, a principios de 2006, cuando Anmat aprobó la venta de un remedio que tiene como componente esencial la Tigeciclina y
b) la existencia del consentimiento informado, firmado por los pacientes.
Vayamos por partes. La validación posterior no sanea la irregularidad cometida, la violación de la reglamentación, el incumplimiento de las regulaciones internas del PAMI, la transmisión de información de un establecimiento público a una entidad privada. Pero hay más: el modo no supervisado con que se hicieron los tratamientos, echa dudas sobre la información que se obtuvo.
El método elegido para la experimentación se llama “doble ciego” y consiste, entre otras cosas, en testear simultáneamente dos universos de pacientes: los que toman el medicamento a prueba y los que reciben medicación convencional. La finalidad es advertir las diferentes evoluciones, las contraindicaciones, etcétera.
Para que la muestra tenga valor es necesario que sea confiable, en base a previsibles consideraciones estadísticas. Un elemento básico es la aleatoridad de los pacientes elegidos. La normativa vigente exige la formación de un Comité de ética independiente para supervisar tan delicada cuestión. La designación es uno de los tantos recaudos que debe cumplir el hospital autorizado. En este caso, quien no supo de la existencia del protocolo, menos podía controlarlo. El control estricto es imprescindible, para precaver que se digite capciosamente la información que luego se presentará ante la Anmat.
Un análisis preliminar sobre los pacientes involucrados, realizado por profesionales del PAMI, arroja sospechas sobre la seriedad de la investigación. La población atendida, ya se dijo, debe ser representativa de un conjunto mayor, no puede ser “sesgada”. Sin embargo, dice el dictamen, “su edad y su condición de estado mental deficitario actuaría como importante factor de sesgo”. O sea, bien podría ser un grupo sin la necesaria representatividad muestral.
También se acota que “no se tomaron en cuenta valores relacionados con efectos tóxicos del antibiótico”, esto es que se omitió dar cuenta de contraindicaciones.
Más allá de la justeza de esas observaciones, la investigación no tuvo la supervisión exigida. La justicia deberá determinar qué impacto tuvo esa carencia en la aprobación ulterior de Anmat.
El laboratorio y los profesionales aseguran que los pacientes suscribieron un “consentimiento informado”. Página/12 accedió al respectivo formulario preimpreso y predispuesto por el laboratorio cuya copia está agregada al sumario. Se trata de un fornido documento de 18 páginas en cuerpo pequeño. Consigna que es traducción de su original en inglés, ocurre que el consentimiento informado es un requisito expandido en la aldea global.
El documento está encabezado, en negrita, con la frase “usted está invitado a participar de un estudio clínico de un antibiótico llamado tigeciclina, para el tratamiento de su neumonía”. Tras cartón un aluvión de explicaciones sobre el procedimiento, los eventuales “riesgos asociados con el estudio”, dispensas etc. La densidad del acta-convenio, de casi intratable lectura para Página/12 que es abogado, le hace presumir que muy difícilmente un paciente promedio internado en un hospital del PAMI lo analice a fondo y lo comprenda, antes de suscribirlo. Máxime si está mortificado por una neumonía, con todas las defensas bajas, incluidas las volitivas. La vulnerabilidad del paciente agrega un signo de interrogación al consentimiento.
La aceptación de una propuesta así tributa mucho más a la confianza delegada en el médico que la propone que a la cabal equivalencia de las partes, un laboratorio multinacional y un jubilado internado en un hospital público. La asimetría se agrava cuando, de cara a un contrato privado, se interpone la presencia del hospital público que (todavía) cuenta con eminencia sobre los pacientes.
En verdad, si se corroboran los hechos en lo sustancial ya reconocidos, una ración del patrimonio público se utilizó para fines privados. El interés primero es el del laboratorio que promueve la investigación y la paga. Las instalaciones, la actividad y prestigio del personal del hospital se ponen a su servicio, se duplica información reservada, se burlan imposiciones legales.
Episodios como éste no son una originalidad argentina (ver recuadro aparte) ni tampoco una rareza sucedida en Rosario. La historia que se cuenta no es un hecho aislado, alude a un patrón extendido.
Avanzando un poco más de lo particular a lo general, es otro ejemplo de la constante degradación de lo público, merced a la intervención activa de las indómitas fuerzas del mercado, fuentes de toda razón y justicia.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-82337-2007-03-26.html