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Friday, March 18, 2011

Una reseña en Ramona que no habia visto

Subiendo las imágenes de mi ultima muestra en Normandina, me encontre en Ramona con una reseña sobre mi muestra en el Centro Cultural Borges que no habia visto con anterioridad. La misma fue realizada por Viviana Fischler y se titula "¿Cómo ir contra la voluntad y el proyecto?". La puede leer en: http://www.ramona.org.ar/node/32202 - la muestra por si no la recuerdan era esta: http://www.ramona.org.ar/node/32082

Monday, February 21, 2011

Critica de Muestra en La Capital

Detrás de los colores

"La obra de José María Casas no puede, o no debe, dividirse en etapas; es más preciso leerla en momentos. Desde sus inicios hace equilibrio en una línea abstracta que fue variando en la intensidad de los trazos, en el formato y en la complejidad de las composiciones. Pero siempre fue abstracta. El punto quiebre de sus obras descansa en el trabajo cromático y en la experimentación con los materiales, no son paréntesis estéticos que comienzan y terminan: es una obra, una misma obra que evoluciona. En su última muestra Satori + 30/109, que tiene lugar en Ciudad Cultural Ñ - La Normandina (Mar del Plata, Roca y La costa), no tuvo mejor idea que meter mano en el proceso creativo y mostrar lo que el espectador no puede ver, por ejemplo la plasticidad de sus cuadros a medida que se van gestando, exhibe con fotografías (planos detalle muy inocentes pero al mismo tiempo de gran potencia) aquello que hasta ahora sucedía únicamente en la intimidad de su taller. Muestra un momento que separa una nueva variable para continuar experimentando, para sumar a ese proceso evolutivo que, a fin de cuentas, es su propia obra.

La muestra se divide en tres: por un lado las fotografías, por el otro dos obras de gran formato trabajadas directamente sobre madera, que son de la misma serie que las que fueron fotografiadas, y el video titulado 30/109, en alusión al opus 109 de Ludwig van Beethoven. Casas fue disparando manchas, mientras, una cámara registró el movimiento de los colores; con ese material y el opus, el diseñador Emiliano Montani realizó la edición. El resultado es esta curiosa pieza audiovisual que se puede ver y escuchar en un pequeño televisor de tubo ubicado sobre una mesita de luz, simpáticamente convertida en un Two auténtico. La inclusión de este material no es casual, encaja con el concepto eje de la muestra: también invita (o directamente empuja) al espectador a que observe el durante.

Hay algo más. La muestra es un todo. Tanto el video como las fotografías son armónicas con esa tan trabajada evolución, no están incrustadas, no son mantazos de un artista ahogado en la repetición: siguen siendo un José María Casas, lo cual es, probablemente, el mayor mérito de su producción artística"

Agustin Marangoni, Publicada en suplemento de Cultura del Diario La Capital de Mar del Plata el Domingo 20 de Febrero del 2011.

Monday, June 15, 2009

Critica por Agustin Marangoni

Two.-

"La estupidez anuncia un pasado próspero, completo de maravillas que ni el presente ni el futuro lograrán igualar. Aunque también es moda que los artistas contemporáneos (especialmente los novatos) esquiven escuelas e influencias; porque nadie quiere parecerse a nadie, porque cualquier etiqueta es un límite, porque todos son potenciales fundadores de un mundo artísticamente nuevo que tiene como epicentro las angustias y los pareceres del propio artista. Muy básico. Ni uno, ni otro. Son argumentos que ya no generan la menor convicción. El mundo del arte, desde una perspectiva un tanto pesimista, parece estar más preparado para grandes firmas que para grandes obras. Las revoluciones tienen por delante escenarios complejos, los grandes castillos se confunden en el vasto horizonte contemporáneo.
La búsqueda, hoy, es comunicar. Cuando uno encuentra qué y cómo, de acuerdo al contexto y la circunstancia, está siendo contemporáneo. No interesan los juicios de valor ni las connotaciones bursátiles, interesa tener algo para decir y decirlo de un modo novedoso. Entonces vale la pregunta: ¿Todavía el lienzo puede aportar algo? La obra de Two.- es un argumento a favor. Siempre hay algo más.
Sus primeras obras fueron un experimento personal, algunas espátulas, pinceladas poco definidas, una paleta convencional. Pero fueron también la punta del ovillo. Con los años la pincelada se transformó en mancha y la mancha en una marca personal, prácticamente registrada. Los colores desvariaron con la exploración de los materiales. Los planos se fueron partiendo, se dividieron. Después apareció el brillo y las conjunciones. Los desequilibrios. El diseño, el espacio. Las texturas. Two.- es un abstracto, la lectura de su obra comienza desde esa línea pictórica y se extiende –especialmente en sus últimas obras- hasta el encuentro con la geometría y lo simétrico. Por momentos parece que se encierra y que cada gota que chorrea sobre los charcos de colores está milimétricamente pensada. Entonces se vuelve predecible. Y por momentos explota con pedazos de material salpicado bestialmente. Entonces la obra se redimensiona. Aun así, siempre subyace la identidad Two.-. Tal vez ese es su mayor logro: siempre es él y cualquiera es capaz de reconocer sus cuadros entre una multitud.
Con su obra no reniega del pasado ni se encandila con el presente. Two.- oscila de atrás hacia adelante en busca de elementos. Primero observa (lee) y después pinta. Su obsesión es estética, el resultado es una imagen que no tiene otra connotación que el disfrute visual. El título en sus trabajos, incluso, es apenas un detalle, aparece en última instancia y sin compromiso. No hay figuras ni descripción. Tampoco mensajes explícitos. El concepto está limitado al mínimo. Ni siquiera hay tiempo. La búsqueda está en relación directa con la forma y el espacio.
Habrá que ver hasta dónde es capaz de evolucionar. Es un artista joven que va por el buen camino y todavía quedan kilómetros de tela por delante. Será cuestión de prestar atención. Vale la pena seguirle los pasos."
Mar del Plata, Junio del 2009.

Tuesday, December 23, 2008

Critica Numero 2 por Julio Sapollnik

"Jose Maria Casas vive como pinta, buscando instalar la tension de la vida dentro de los limites del arte. Lo arriesga todo, queriendo una y otra vez llegar al maximo de la expresion. Cada trabajo es consebido como una guerra en la cual el enemigo debe retroceder para poder ampliar la frontera. De eso se trata su pintura, de alcanzar la conquista imaginaria que extienda la frontera mental. El, como artista, lo arriesga pintando; nosotros, como contempladores, disfrutamos la posibilidad de conocer un territorio nuevo.

Jose Maria trabaja dentro de un concepto de "dinamica continua" por el cual interviene sobre la tela ocupandola en su totalidad, sin partir de zonas preconcebidas. Frente a su juventud sabe muy bien adonde quiere llegar. La obra es el resultado de una razonada espontaneidad, donde la descarga de los impulsos psiquicos esta inconscientemente guiada por su experiencia de pintor.

En las creaciones reproducidas pordemos ver como aplica la gama de recursos plasticos provenientes de la tecnica del expresionismo gestual. El cuadro se convierte en una biografia abstracta de los sentimientos del autor."

Publicado en el libro "Panorama del Arte Argentino", Buenos Aires, Argentina, Noviembre 2008.

+ http://www.josemariacasas.com.ar/criticas.html

Critica por Alberto Grossi (Bolonia, Italia)

"Il colore si rabbruma e si raggruma, si confonde in macchie sovrapposte e riunite nellunica, irrinunciabile cifra di Jose Maria Casas. La sua multiforme immaginazione compositiva crea una peculiare esattezza visiva ben oltre ed al di fuori di forme riconosciute o riconoscibili, inventata ed inserita nellirriflesso sfrenato della sua ipoteca artistica. Un movimento compulsivamente elettrico costruisce una pittura “agita”, agitata da forme che non restano intrappolate nellimmagine, incollandosi al temerario terreno dellincongruo. Tanta parte di storia dellespressionismo astratto americano viene riveduta e riattualizzata, rielaborata seguendo un rigore inaspettato ed inasprito nellurgente necessità della sua forza spezzata e indifferente. La scossa irruente del suo dripping del tutto contemporaneo viene incastrata allinterno di sinergie cromatiche inattese, estese ed estensibili nellirresolubile reiterazione del gesto. Una continuità che non ha scioglimenti dove il cuore inestricabile si fa intrico tagliente, intrecciato in una vertigine di parti esplose e recuperate allimponderabile ed alla nettezza dellimprecisione ipnotica. Il privilegio e lincombenza di sostenere tale anarchia pittorica sottolineano una qualità artistica al limite tra logica filosofica ed emotività poetica: il colore, estenuato, estetizzato, mai compromesso, ritrova di volta in volta un proprio primitivo ed originale valore costruttivo; ostinato ed ossessivo nella giusta assenza di contorni, quanto anomalo nello scarto di spazio e di qualsivoglia regola o segnalazione prospettica. Si subisce lo smacco, si sta tenuti sotto scacco da un cromatismo capriccioso, anello e incrocio tra giochi di corrispondenze interne ed esteriori. Le curve sensualmente libere seguono il “coté noir” dellartista argentino, un preciso risultato arbitrario in cui lutile e piena consapevolezza della regola è capace di correggere leccesso demozione, ciò che rimane dellincubo patito quando ne si smarrisca lo spavento, ma ne si conservi laffanno."

Bolonia, Italia, Octubre del 2008.

+ http://www.josemariacasas.com.ar/criticas.html

Wednesday, July 02, 2008

Critica de Julio Sapollnik

"Trabajando desde una abstracción informal y con una técnica muy libre, Two crea formas y propone sensaciones para compartir la vida con aquellas personas que necesitan tanto de la contemplación artística como de respirar. A ellos se dirige su obra: a los que miran con imaginación, a los que precisan del color en la vida cotidiana, a los que pueden jugar reinventando la música que acompañó el nacimiento de la forma. Para José María Casas (TWO), el arte no sólo es un diálogo entre obra y mirada, sino que también es generador de estímulos vitales y trascendentes, donde se intercambian los aspectos creativos del artista con la experiencia de vida del contemplador.

Formado dentro del lenguaje contemporáneo, Two trabaja técnicas tan disímiles como la pintura, el dibujo, la fotografía y el arte digital. En ellas se vale tanto de la mancha, como de la línea o el esparcido para crear una imagen enigmática que deja ver en un instante, el gesto certero de su impronta al nacer. Este momento expresivo se continúa con la búsqueda de gradaciones de color que confieren atmósferas distintas a cada cuadro.

La aplicación de intervenciones rápidas y espontáneas sobre el soporte provienen de la evolución del lenguaje surrealista en el cual, por intermedio de una descarga automática se procuraba que la imagen provoque un encuentro con lo maravilloso. Más adelante los aportes del expresionismo abstracto ampliaron los márgenes de libertad para desentrañar los momentos iníciales de la creación artística.

José María Casas desarrolla hoy una imagen personal, rica en ideas plásticas y de profunda poesía, producto de un trabajo diario donde se unen la experiencia y la innovación. Two se preparó como artista para solidificar lo espontáneo, nosotros como contempladores debemos encontrar las palabras que lo estimulan como creador". Julio Sapollnik - Buenos Aires, Junio del 2008.

Lic. Historia de las Artes, UBA, Master en Cultura Argentina, Becado por Fulbright Comission en el Museum of Modern Art, New York. Jurado en importantes premios. Fue Director del Palais de Glace y Curador de Exposiciones Especiales de la Biblioteca Nacional. Ex crítico de arte en los diarios Clarín y Página 12 y en el periódico “Arte al Día” de Buenos Aires. Colabora en la revista “Arte al Límite” de Chile. Conduce el programa “Cultura al Día” en el Canal Metro y Radio Cultura.

Friday, March 28, 2008

Critica de Pilar Altilio

José María Casas / obras 2004 - 2008

Parte del todo

Cuando trabajo en un texto que narra el recorrido de un artista, tomo en cuenta siempre la manera en que manifiesta su deseo de sostener el trabajo con la imagen; ardua tarea que está formada por pequeñas y grandes decisiones cotidianas, que llevan a forjar un currículum el cual se ensancha, todo el tiempo, con nuevos proyectos. Esta actitud es una marca distintiva de lo que genera un buen artista y es algo que me permite valorarlo.

Luego está la capa que da forma a cada cambio, sedimento de lo que es un proyecto nuevo. Esta es una sustancia que despierta mi mayor interés, ya que en esa lectura se puede observar, en aquello que hace cada artista - y siempre en mi modesto entender- algunas de las características que lo expresan en una identidad particular.

Finalmente - y dicho esto sin cerrar el proyecto de análisis de una producción - está su propio discurso frente a mí, que me hace situarlo en alguna de las grandes tradiciones argentinas tanto como valorar si piensa como un contemporáneo o repite fórmulas de la modernidad.


I

Hay tres líneas de trabajo muy visibles en su última producción. Las tres sostienen, de distinto modo, su marcada abstracción.

La premisa del fondo apenas trabajado, que converge en la forma de la figura haciendo que éste mantenga un peso significativo, es una de las marcas especiales de su obra. Cuando enuncia mediante la elocuencia de pequeñas formas, sobre el blanco contenedor del plano, se ven densidades del color y la forma que dan un buen equilibrio compositivo apoyado en las dos posibilidades de ambos elementos del lenguaje plástico. Son obras que manejan un lenguaje expresivo de breves narraciones, sobre la base de la repetición o variaciones del mismo concepto. Contienen esa especie de definición pictórica en donde no es necesario abundar en detalles: todo se sostiene dentro del plano y busca hacer participar plenamente los mínimos componentes del trabajo, incluidos los bordes.

Se enmarca particularmente en una gran tradición abstracta argentina que bucea la planimetría mediante el uso de una fórmula simple: color y formas en una densidad espacial. Obras de los esencialistas como César Blanco, también marplatense, quien produce con más riqueza en el colorido,- siempre de ajustados tonos pastel-, se conectan claramente en la manera de dejar peso en el fondo, como una parte importante de la composición; usando la abstracción como lenguaje.

El color puede variar hasta el opuesto, negro sin concesiones. Estas obras que parten de dicho fondo negro, no consiguen a mi modo de ver algo tan valioso como el propio blanco, aunque hagan vibrar el color de un modo particular. Son interesantes, sin embargo, las obras que saltan del plano y colocan tres o más partes ensambladas que luego se transforman en una sola, cuando la forma aparece. Rozan la posibilidad de la forma auto sustentable, recreando la materialidad de una escultura o una de las formas de los primeros minimalistas argentinos, como Alejandro Puente en su época de estructuras primarias, aunque en su caso el color estuviera siempre ausente. Esta tradición de agrandar el concepto cuadro proveyéndolo de partes que se conjugan, también tuvo buenos efectos en Felipe Noé, cuando llega hasta dar vuelta las telas para buscar el lado negativo de la imagen o que el soporte estallara en su planimetría y diera algo más de sí. Es una variación que creo puede dar muchas posibilidades al trayecto de José María como artista nacional.

Hay una variante que me parece sumamente interesante. Es cuando trabaja sobre la superficie de modo casual, usando el recurso lúdico de hacer correr sobre la tela el color diluido o la densidad del mismo casi salido del pomo, apenas mezclado. Este proyecto que tiene larga historia dentro del arte internacional, nunca produce el mismo resultado, aunque se usen los mismos productos y el mismo plan de acción. Es claro que se apoya en lo azaroso, pero no deja lugar a dudas el que hay una parte del proceso que el artista siempre encauza, corrige o detiene a tiempo, consiguiendo cerrar la tela con un modo particular de afrontar su propia imagen. Sobre este punto hay algo que me interesa destacar. Eduardo Hoffman, -argentino y activo participante de la década del ochenta que significó acá y en el mundo una vuelta a la pintura de grandes dimensiones-, busca en la tela algo que está en el aire, mediante sucesivas impresiones y borrones de lo que va colocando en una euforia casi caótica sobre la tela. El resultado de José María es similar: las manchas se "mueven" en alguna dirección, cayendo por propio peso o por manipulación hacia alguno de los ejes que equilibran el plano de base. Hay una obra de Casas que me gusta mucho mirar con detenimiento, pues está llena de una sustancia pictórica apenas reconocible de color que realiza una espiral hacia adentro. Es una obra donde aparece un acorde casi musical, conectado con la obra donde el fondo pesa mucho; pero con una mejor convivencia, porque hay un magma casi vacuo que se llena de pequeños toques que dan lugar a imaginar posibles lecturas de lo que "vemos" allí. Expresa muy bien el vacío y lo que podemos proyectar sobre la tela, rozando la melodía apenas audible, que por esto mismo atrae nuestra atención.


II

Como todos sabemos, el arte contemporáneo tiene muchos mentores pero hay un punto donde todos convergen y es el de considerarlo en esta categoría mediante el análisis de la producción, la presentación y la circulación de la obra de arte en el contexto actual.

Pensar un producto artístico está muchas veces plagado de una serie de dispositivos de producción que se apoyan o copian modelos preexistentes como los de la publicidad, las presentaciones de productos, la cartelería o la comunicación visual en general. Se presentan como puestas en escena de similares características en donde siempre hay algo que induce al espectador a pensar el equívoco y dilucidar el nuevo significado provisto por esta relocalización de un dispositivo. Este tipo de obras no circulan fácilmente por espacios donde sólo se cuelgan obras, requieren un contexto arquitectónico que ficcione mejor el producto exhibido y necesitan, claro está, de la complicidad del espectador para conseguir seguir la dirección de sentido renovado que aporta este proyecto.

José María ha trabajado en esta misma dirección usando la forma en la cual se exhibe una camiseta de un jugador en un bar temático, pero cambiando el mensaje. Cada color es una marca individual en el modo de la frase enunciada por las Madres de Plaza de Mayo cuando sostienen que cada persona cuya vida se perdió tiene una analogía con el color que puede definirse mediante algunas evidencias de agrupamiento pero con toda la expresión que cada uno con sus matices tiene. Estas nuevas marcas son para él la pérdida de sentido que muchos de sus compañeros van dejando en la medida que circulan por la noche de su ciudad, Mar del Plata, capital del "ruido" nocturno desde hace décadas. Apariencia de alegría encapsulada o conseguida por sustancias que significan una nueva generación que se pierde o se deja morir, por otros supuestos, en un contexto que hace gala de su ceguera para entender el proceso desintegrador.

Elegí este último proyecto para cerrar este trabajo de aproximación a su obra porque creo que permite evidenciar algo claro. Casas no deja de avanzar en varios planos. Admite la experimentación como parte de una búsqueda abierta que va hacia el encuentro tanto como usa la composición para asegurarse que hay un orden planificado en un universo que él propone como armonioso y claro. Pero también bucea en el discurso de compromiso con su tiempo y su generación. Son potencialidades abiertas que me complace mirar con detenimiento, que resultan significativas en la medida en que su trabajo gana territorios nacionales e internacionales, que permiten lecturas acerca de su universalidad tanto como su singularidad. Sigo con particular interés el trayecto que están haciendo artistas de su generación. Tienen en común una clara materialización de su deseo de sostenerse como artistas visuales mediante acciones diarias y aprobadas por su entorno, tanto como ampliar lo expresivo mediante una selección de propósitos que da cuenta su oficio en curso de evolución. Pero se muestran preocupados por enunciar desde algún lugar particular, que viven en una sociedad que está buceando su hibridación para dar cuenta de su propia y particular mirada, para nada distraída de las cosas que duelen. Y en esto creo que José María puede dar un plano activo de sus circunstancias, de las cosas que hereda como discurso de artista emergente y de las que produce desde su lugar de identidad.

Pilar Altilio

Marzo 2008

Saturday, June 16, 2007

Critica by Marcela Angera

"A veces en el taller, abandonamos nuestros bastidores para ver los caprichosos recorridos que toman las pinturas de TWO hasta quedar definitivamente plasmadas, y despojados de toda razón con el perdón de los griegos, nos atrevemos a delirar que si existió un ser Creador, se deleito utilizando el Abstracto para su obra, que dejo de ser tal cuando los seres comenzamos a nominarlos.

Con TWO no hay razonamientos ni análisis posibles; solo hay que plantar sus pinturas ante los ojos y permitir que esa visión sea la fuente primera y ultima del recorrido entre la contemplación y la intro; como los paisajes que nos regala el Universo: entran por la retina pero no los atrapa la razón: van directamente hacia adentro, a encontrarse con el alma.


Vida, experiencias y conocimientos adquiridos mellaron en TWO y ahora salen así... me recuerdan un pasaje del libro Ilusiones (Richard Bach): " La nube ignora por que se desplaza en determinada dirección... siente un impulso... ese es el rumbo del momento. Pero el cielo conoce sus razones y las configuraciones que hay detrás de todas las nubes...
... y tu también las conocerás cuando te eleves a la altura indispensable para ver mas allá del horizonte." Marcela Angera - Mar del Plata, Junio 2007.