Wednesday, March 28, 2007

Pierre Rosanvallon - El Poder de la Contra Democracia

Hay dos momentos fundamentales de la actividad democratica. Por un lado, la vida electoral, la confrontacion de programas; lo que llamamos la escena politica, cuyo objetivo es instituir la confianza entre ciudadanos y gobernantes. Pero hay un segundo momento constituido por las intervenciones ciudadanas que buscan corregir los olvidos, las relajaciones, y las desviaciones del poder. Los ciudadanos sancionan a los representantes no solo en las urnas: los sondeos, la presion de los medios, las manifestaciones, los recursos ante la justicia son practicas que se traducen en la institucion de la desconfianza y que representan lo que yo llamo la contra democracia. Hay una democracia de la legitimacion del poder, y una de la vigilancia y del control del poder. Contra democracia no es lo opuesto a la democracia sino la democracia no institucionalizada, reactiva: la democracia de poderes indirectos diseminados en el cuerpo social. Y cada vez hay menos eleccion de candidatos y mas descarte de personas que rechazamos por que han sido incompetentes o nos han decepcionado {...} Los ciudadanos siempre ejercieron su desconfianza pero la rebelion y la disidencia contra los poderes se inscribian en una vision global de la sociedad. En cambio hoy la critica no construye nada, se reduce a una expresion de descontento que no designa ninguna ambicion sino una decepcion que puede transformarse en demision e inmovilismo. {...} El problema de la contra democracia es su ambivalencia. Detras de la desconfianza hay una dimension positiva relacionada con la vigilancia, que consiste en poner a prueba los poderes, en obligarlos a explicarse, a hacer publicos sus argumentos, a responder las demandas de la sociedad. Pero tambien puede degradarse en una vision puramente negativa, de sospecha permanente, que hace del populismo un problema central; y creo que esta ultima dimension esta creciendo cada ves mas. El populismo es una mascara caricatural y odiosa de estas actividades de vigilancia, de control, y de juzgamiento que ejerce la desconfianza. La desconfianza puede destruir la democracia si esta separada de la participacion plitica y si se da sin una organizacion de la legitimidad. Pero en si misma es positiva porque la democracia no consiste solo en la organizacion de poderes sino tambien de contra poderes. Los canales y objetivos de la expresion politica se diversificaron: las grandes instituciones de representacion y de negociacion han disminuido sus roles mientras hay una multiplicacion de otras organizaciones especificas que obtienen resultados tangibles e inmediatos. Conviene hablar de una mutacion y no de un declive de la participacion ciudadana: estoy en contra de los argumentos usuales de la despolitizacion y repliegue del individuo en la esfera privada. Hay que romper con el mito del ciudadano pasivo.

Extracto de Entrevista aparecida en Revista Ñ, Nro 182, Pag.10, 2007.

1 comment:

Natalie said...

Very insightful

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